Leaders call on Episcopalians to heal ‘pain of racial injustice, division’

March 12, 2016


[Episcopal News Service] The leaders of the Episcopal Church’s House of Bishops and House of Deputies March 12 issued a letter “to welcome sisters and brothers in both Houses and ultimately all Episcopalians to join us” in the ministry of racial justice and reconciliation, as called for last summer by General Convention in Resolution C019.

“The pain of racial injustice and division has wracked our church and the many communities where we both proclaim and embody the gospel of Jesus Christ,” they wrote. “Our collective prayer and action can begin to heal what is broken and nurture the Beloved Community that is God’s dream for all.”

The text of the letter follows in English and Spanish.

The English version may be downloaded here.

The Spanish version maybe downloaded here.


March 12, 2016

Dear Bishops and Deputies,

At General Convention this summer, our church made the strongest commitment in a generation to racial justice and reconciliation. As the leaders of the House of Bishops and House of Deputies, we were tasked by Resolution C019 to lead in this holy work, and thus to enable every diocese, ministry, and baptized person in our church to live and bear witness to the teaching of Jesus to love God and love our neighbors as ourselves (Matthew 22:37-40), by respecting the dignity of every human being, and working to transform the unjust structures of society.

To honor that call, we gathered on February 3 and 4 in Austin, Texas, to share our own gifts and stories, to learn some of the church’s historic and current activities, and to begin to discern a way forward. Rather than proceed with quick fixes or instant program, we adopted two essential practices: deep listening to stories and patient commitment to mutual transformation over the long haul.

Today, we write to welcome sisters and brothers in both Houses and ultimately all Episcopalians to join us in this ministry. The pain of racial injustice and division has wracked our church and the many communities where we both proclaim and embody the gospel of Jesus Christ. Our collective prayer and action can begin to heal what is broken and nurture the Beloved Community that is God’s dream for all.

At this stage, we look forward to convening one or more church-wide gatherings where many voices can share about racial justice and reconciliation, including the myriad racial, ethnic and cultural realities that play out across Latin America, Europe, Asia and deep into indigenous communities on this continent. We have also asked the Presiding Bishop’s staff to research options for the following:

  • – A gathering for listening with Anglican partners in the Global South, with particular attention to colonial and neocolonial patterns of relationship
  • – Vehicles for sharing stories, developing relationships, and listening to the Other

    Age-appropriate formation and education opportunities for dismantling racism
  • – A summary of the church’s current ministries and gifts for racial justice and reconciliation
  • – A census or audit to gain a clearer understanding of the church’s demographic make-up and its historic and current participation in systems of racial injustice

Please join us in spending the remainder of this holy season of Lent in prayer, asking God to prepare our hearts to share and to receive the stories and truths that challenge each of us most. Join us in looking to transformation well beyond a single triennium or even the nine years of a primate’s term, beyond the United States alone, beyond new statements and policies. We share the longing of our Lord Jesus Christ for metanoia — to turn, to be reborn as a Church engaged in behaviors, commitments and relationships that reflect the love of the One who called us to be one.

In the deep love of Christ,

Presiding Bishop Michael Curry

President of the House of Deputies Gay Clark Jennings

House of Bishops Vice President  Mary Gray-Reeves

House of Deputies Vice President Byron Rushing

House of Bishops Vice President Dean Wolfe

House of Deputies Secretary Michael Barlowe


12 de marzo de 2016

Estimados Obispos y Diputados:

En la convención general del verano, nuestra iglesia adquirió el compromiso más vigoroso de esta última generación sobre la reconciliación y la justicia social. Somos los líderes de la Cámara de Obis pos y la Cámara de Diputados y como tal, estamos llamados a través de la Resolución C019 a encabezar esta labor santa. Por tanto, debemos capacitar a cada diócesis, ministerio y persona bautizada en nuestra iglesia para vivir y ser testimonio de la enseñanza de Jesús de amar a Dios y al prójimo como a si mismo (Mateo 22:37-40), mediante el respeto a la dignidad de cada ser humano y con nuestro trabajo por transfor mar las estructuras injustas de la sociedad.

Para honrar ese llamado, nos reunimos el 3 y 4 de febrero en Austin, Texas, donde

compartimos nuestros regalos e historias, aprendimos un poco sobre las actividades históricas y actuales de la iglesia y comenzamos a discernir el camino a seguir. En vez de proceder con soluciones

rápidas o programas instantáneos, adoptamos dos prácticas esenciales: Escuchar profundamente las historias y comprometernos pacientemente a hacer una transformación mutua a largo plazo.

Hoy, escribimos para dar la bienvenida a hermanos y hermanas de ambas cámaras y de manera más amplia a todos los episcopales que se unen a nosotros en este ministerio. El dolor de la división y la injusticia racial ha destruido nuestra iglesia y las múltiples comunidades donde proclamamos y personificamos el evangelio de Jesucristo. Nuestras oraciones y acciones colectivas pueden comenzar a sanar lo que se ha desgarrado y a nutrir a la Amada Comunidad, lo cual es el sueño de Dios para todos.

En esta primera etapa, esperamos vernos en una o varias reuniones de toda la iglesia, donde muchas voces puedan compartir el tema de la justicia y reconciliación racial, dentro del cual se incluye una amplia gama de realidades raciales, étnicas y culturales que entran en juego en América Latina, Europa, Asia y muy profundamente en las comunidades indígenas de este continente. Asimismo le hemos pedido al personal del Obispo Primado que investigue opciones para lo siguiente:

  • Una reunión de escucha con socios anglicanos del Sur Global, en la cual se preste especial atención a los patrones de relaciones coloniales y neocoloniales
  • Vehículos a través de los cuales compartimos historias, desarrollamos relaciones y

    escuchamos al Otro
  • Oportunidades de información y formación – adaptada según la edad – cuyo fin sea

    desmantelar el racismo
  • Un resumen de los regalos y ministerios actuales de la iglesia relacionados con la

    reconciliación y la justicia social
  • Un censo o auditoría para alcanzar un entendimiento claro sobre la constitución

    demográfica y la participación actual e histórica de la iglesia en los sistemas de injusticia racial dentro de la iglesia.

Por favor únase a nosotros y dedique el resto de la santa temporada de Cuaresma a la oración, y pida a Dios que prepare los corazones para compartir y recibir las historias y verdades que más nos desafían personalmente. Únase a nosotros para buscar una transformación que perdure más allá de un trienio o incluso mas allá de los nueve años del término del Primado, más allá de sólo Estados Unidos y más allá de las nuevas políticas y declaraciones. Compartimos el deseo de nuestro Señor de lograr la metanoia

el cambio, el renacer como Iglesia comprometida con sus comportamientos, promesas y

relaciones que reflejen el amor de Aquél que nos llamó a todos a ser uno.

En el profundo amor de Cristo,

Obispo Primado Michael Curry

Presidenta de la Cámara de Diputados Gay Jennings

Vicepresidenta de la Cámara de Obispos Mary Gray-Reeves

Vicepresidente de la Cámara de Diputados Byron Rushing

Vicepresidente de la Cámara de Obispos Dean Wolfe

Secretario de la Cámara de Diputados MichaelBarlowe