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Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal: palabras de apertura del Obispo Primado

October 9, 2020

El texto que sigue es una transcripción de las palabras de apertura del obispo primado Michael Curry en la reunión actual del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal que se sesiona virtualmente hasta el 12 de octubre.

Consejo Ejecutivo
9 de octubre de 2020
Palabras de apertura

En Estados Unidos estamos en medio de una temporada electoral. Una época de intensas tensiones. Una época en la que nuestro pasado, de diversas formas, acecha la realidad de nuestro presente. Ya se trate de raza y de racismo, ya se trate de la polarización que con frecuencia tiene sus raíces en divisiones que han sido parte de la sociedad estadounidense durante mucho tiempo, no se trata sólo de raza, sino de clase y de quién está dentro y quién está fuera, y de quién se siente excluido.

El primer capítulo del evangelio de Juan, la venida de Jesús de Nazaret a este mundo, sus enseñanzas, su forma de vida, su manera de amar, se representan poéticamente con estas palabras:

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.
Esa luz brilla en las tinieblas,
y las tinieblas no han podido extinguirla.  (Juan 1:4-5)

Esa luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no pudieron, no pueden y no podrán extinguirla.

El evangelio de Mateo recoge el mismo testimonio en el Sermón del Monte, Mateo 5, 6 y 7, que en un momento de la historia de la Iglesia sirvió como el catecismo de lo que significaba seguir a Jesús. Y en ese Sermón del Monte, que comienza con las bienaventuranzas: bienaventurados los pobres en espíritu, y bienaventurados los pobres, bienaventurados los misericordiosos, bienaventurados los compasivos, bienaventurados los pacificadores, bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia de Dios, [de que] la justicia de Dios pueda prevalecer en toda la tierra. Hagan con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes. Amen a sus enemigos. Bendigan a los que les maldicen.

En el contexto de esas enseñanzas, Mateo registra las enseñanzas de Jesús de Nazaret, Jesús explicando esta manera de amar y —para aquellos que se atreverían a seguirlo— de vivir:

Ustedes son la luz que alumbra al mundo. Una ciudad que está en un monte no se puede esconder.  Ni se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cesto, sino sobre el candelero para que ilumine a todos en la casa.  Así mismo, ustedes deben ser luz para los demás de tal manera que todos puedan ver sus buenas obras y adoren a su Padre que está en los cielos. (Mateo 5:14-16)

Debemos en este momento, tal vez en esta hora de oscuridad, ahora es el momento de que dejen brillar su luz. Los momentos de oscuridad no son el momento de esconder la luz debajo de un cesto, más bien, cuando el momento es de oscuridad, ahí es precisamente cuando más debe brillar la luz.

Ya sea el momento del asesinato de George Floyd o de Breonna Taylor, o el momento del intento de asesinato de dos agentes de la ley en California o, ayer mismo, el momento de un complot para secuestrar y matar a la gobernadora de Michigan. Dios mío, ¿hemos perdido la cabeza?

Cuando se está en medio de la oscuridad, cuando está más oscuro y parece que todos se han vuelto locos, cuando, en palabras de Auden, «parece que el centro no se sostiene», ese es precisamente el momento en que la luz debe brillar. Pero es saludable recordar la sabia admonición del Dr. King, de que la oscuridad no puede expulsar la oscuridad, sólo la luz puede hacerlo. Así como el odio no puede expulsar al odio, sólo el amor, sólo el amor puede hacerlo.

Ahora no es el momento, mi querida, mi amada Iglesia Episcopal. Sé que somos los niños tímidos de Dios. Eso es lo que somos, está bien. Puede que yo no sea tan tímido, pero eso es parte de nuestro carisma. Y eso está bien. Eso es lo que somos. Pero ahora no es el momento de esconder esta luz debajo del cesto, ahora es el momento de alzar esta luz, esta luz del camino del amor es la luz que hemos recibido de Jesús, y dejar que brille incluso y a pesar de todo lo que pueda suceder a nuestro alrededor.

Ahora es el momento en que la colecta de Adviento de Thomas Cranmer resuena con verdad:

Dios todopoderoso, danos gracia para despojarnos de las obras de las tinieblas y revestirnos con las armas de la luz.

Ahora, ahora en el tiempo de esta vida mortal, en la que vuestro hijo Jesucristo vino a visitarnos con gran humildad, Iglesia Episcopal, por favor, deja brillar la luz.

Pero tengo que decirles algo, lo estoy viendo. Justo cuando Anne Kitch hablaba de esa luz en esa hoja, hay fragmentos, hay rayos de luz alrededor. Hay luz. No se dejen engañar por la oscuridad. Es real, pero no definitiva. Hay luz. La estoy viendo en nuestras iglesias. Veo a personas haciendo todo tipo de cosas que, ya sea que pensaran o no de esta manera, dejan que brille esta luz. Están organizando redes de oración, haciendo cosas en Zoom en torno a estas elecciones y a este momento. Están ocurriendo cosas en toda la Iglesia. No tienen más que leer, no tienen más que ingresar en Facebook e ignorar lo que los perturbadores han puesto allí, sólo miren lo que las iglesias y los episcopales están haciendo.

Hay luz, pero no son sólo nuestras iglesias, la veo ecuménicamente. Y no se trata sólo de los cristianos. Veo a personas de buena voluntad de todas las religiones y de todas las tendencias y tipos, personas con decoro que dicen: «No podemos seguir así». Hay luz por todas partes, no dejen que la oscuridad les engañe haciéndoles pensar que es más poderosa de lo que es. No lo es.

Oh, Anne tenía razón porque dijo: «Me encanta ese pasaje de Pedro, “el diablo merodea como león rugiente buscando a quien devorar”». Bien, queremos que el diablo se quede hambriento, porque no va a encontrar a nadie a quien devorar, porque hay suficiente luz alrededor. No nos rendimos a la mentira, al mal, al error, a la injusticia, al fanatismo y a la violencia; pero no echaremos fuera las tinieblas con más tinieblas. Sólo la luz puede hacer eso. Y hay luz alrededor.

Permítanme sugerir un par de formas en las que podemos dejar que esa luz brille incluso en este momento de oscuridad.

Del 27 de octubre hasta el 4 de noviembre, que comprende el día de las elecciones, las publicaciones del Movimiento Adelante [Forward Movement] y nuestra Oficina de Relaciones Gubernamentales están organizando un ciclo de oración, una novena, que es un período de nueve días de oración consciente por una intención específica, un ciclo de oración por unas elecciones.

Si visitan el sitio web de Forward Movement, encontrarán materiales, una oración para cada día, del 27 de octubre al 4 de noviembre. Estas oraciones también se publicarán en Facebook, Twitter e Instagram. Pueden inscribirse si quieren recibirlas en su correo electrónico.

No subestimen el poder de la oración.

El 1 de noviembre, habrá un oficio nacional de oración en nuestra Catedral Nacional de Washington. Será un oficio ecuménico e interreligioso. Será una oportunidad para reunir las oraciones y las esperanzas de las personas de este país y de todo el mundo: 1 de noviembre. Y luego, desde el 1 hasta el 5 de noviembre, habrá una línea directa de oración, un proyecto conjunto con Try Tank en el Seminario Teológico de Virginia, en el Seminario Teológico General y con miembros de nuestro personal que trabajarán juntos para crear esta línea directa de oración.

Doscientos voluntarios, tanto de habla inglesa como española, han sido examinados y capacitados para el personal de la línea directa. Podemos dejar que esta luz brille en todas las congregaciones de esta Iglesia, en todas las diócesis de esta Iglesia. Necesitamos orar, orar, orar, orar; orando como la mujer de esa parábola, volviendo loco al Señor. Oren, importunen al Señor, díganle que yo se los dije, porque la oración es importante. Y tiene resultados.

Además, ya se están llevando a cabo esfuerzos para apoyar al clero y a los líderes laicos que brindan presencia pastoral en una variedad de contextos. Un seminario en línea [webinar] para el clero y los líderes laicos que deseen ser una presencia pastoral en las urnas, mientras la gente vota, no para ser una presencia partidista, sino que se planea como una presencia pastoral; los detalles se anunciarán pronto.

También se encuentran disponibles seminarios web de capacitación centrados en preparar a los líderes episcopales para que sean una presencia pacífica y devota en medio de la acción directa y las protestas. El Equipo de Reconciliación y Justicia que colabora con los Ministerios Étnicos ofreció su primer taller de capacitación a principios de esta semana; otros están programados para las próximas semanas.

En el sitio web de la Oficina de Relaciones Gubernamentales, encontrarán materiales relacionados con la participación ciudadana [civic engagement][sólo disponibles en inglés], el conjunto de útiles para participar fielmente en el proceso electoral, una serie de insertos sobre la participación electoral en Sermones que iluminan, De los bancos de la iglesia a la plaza pública [From Pew to the Public Square] [sólo disponible en inglés] un material que ofrece orientación sobre discernimiento moral y toma de decisiones para el cambio social y comunitario, así como un llamado a la captación de trabajadores electorales.

En estas elecciones, existe una gran preocupación por la falta de trabajadores [en los colegios] electorales, debido al alto riesgo del COVID-19 y al antecedente de que los trabajadores electorales, que en su mayoría son personas mayores, corren un mayor riesgo. Alentamos a los que se encuentran en categorías de menor riesgo a que contemplen [la posibilidad de] convertirse en trabajadores electorales.

Sé que el clero y otras personas están debatiéndose respecto a qué decir y cómo decirlo en estos tiempos de división. Quiero llamar su atención sobre tres recursos:

De la Oficina de Relaciones Gubernamentales, Hazme un instrumento de paz: una guía para el discurso cívico [Make Me an Instrument of Peace: A Guide to Civil Discourse] [sólo disponible en inglés]. Este currículo y guía interactivos de cinco sesiones ofrece la esperanza de que, al utilizar la herramienta del discurso cívico, podamos encontrar nuevas formas de amar a nuestro prójimo. Necesitamos esto. Si no me creen, ¿vieron el primer debate presidencial? Necesitamos este recurso.

El obispo Mark Beckwith, y cierto número de otros episcopales, han estado participando activamente en la iniciativa de Braver Angels, en el programa llamado Con malicia hacia nadie [With Malice Toward None] [sólo disponible en inglés]. Está concebido para unir a las personas, lo mismo de filiación roja que azul, personas que discrepan, para compartir nuestra humanidad común, para encontrar formas de hablar y vivir juntos, para arrodillarse uno frente al otro y para defender nuestras integridades y, sin embargo, arrodillarnos como fraternos hijos de Dios.

Y finalmente, la Diócesis de Indianápolis puede habernos dado a todos algo que todos podemos hacer, se llama Alumbra, ora, vota [Light, Pray, Vote] [sólo disponible en inglés]. Es muy sencillo, lo que ven en la pantalla [sólo disponible en inglés] es el logo que han creado, y está en su sitio web, la Diócesis de Indianápolis, la obispa Jennifer Baskerville-Burrows y su equipo acaban de hacer algo realmente ... nos han dado a todos un regalo. Vayan a su sitio web y vayan porque hoy, lo que ve en la pantalla ya está allí. Pero el lunes, tendrán uno que puede descargar y personalizar para su parroquia o su diócesis, o lo que sea. Es algo que todos podemos hacer y no es complicado. No es complejo, pero importa, alumbra, ora y vota.

Entonces, ¿por qué no encender una vela, ya sean velas eléctricas o reales, en nuestras ventanas en Navidad? ¿Por qué no encender una vela? Está en nuestra tradición encender velas, está en la tradición de la Janucá encender velas. Entonces, ¿por qué no en este tiempo de elecciones encender una vela mientras está oscuro y desechar la oscuridad? Enciende y ora y vota. La luz importa, es real.

Pienso a menudo en mis antepasados ​​esclavos para quienes la oscuridad era una forma de vida. Imagínense. Ni siquiera puedo imaginarme que me lleven y me separen de mis hijos y de mi familia. Quiero decir, ser arrancado de todos los que hicieron a Michael, Michael. No puedo imaginarme que me lleven a un lugar que nunca conocí, hacinado en bodegas de barcos junto con otras personas, también cautivas, que hablaban diferentes idiomas; sin que pudiéramos ni siquiera entendernos.

No puedo imaginarme que me lleven a nuevas tierras y sentirme como un niño huérfano lejos de casa. Eso se percibe como lo más oscuro que pueda haber. Y, sin embargo, los que fueron cautivos de este modo son los que nos enseñaron a cantar: «Esta lucecita mía, voy a dejar que brille». Y si ellos pudieron hacerlo, nosotros podemos hacerlo.

(Cantando)

Esta luz mía, voy a dejar que brille
Esta luz mía, voy a dejar que brille
Esta luz mía, voy a dejar que brille
Déjala brillar, déjala brillar, déjala brillar

Dios les ama. Dios les bendiga. Amén.

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Nancy Cox Davidge
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