Estudio Bíblico: Propio 18 (C) - 2013

September 8, 2013

Jeremías 18:1-11

En este pasaje, Jeremías da a entender la historia de la Creación en el Génesis que habla de Dios, formando la humanidad de barro. Sin embargo, en lugar de ser moldeado con amor de la arcilla en el Jardín del Edén, el pueblo de Israel se encuentra en las manos de un Dios intervencionista enojado.

Esta última imagen de Dios podría ser la más difícil para que nuestra generación pueda relacionarse. Sin embargo, encuentro dos aspectos muy positivos dentro de la visión de Jeremías.

En primer lugar, me gusta que la libertad de la humanidad se mueva hacia una sociedad con Dios. Este no es el mismo nivel de asociación que llegamos a entender a través de los evangelios de Jesús. Aun así, a la humanidad como arcilla en manos del alfarero se le pide que coopere con las intenciones de Dios el alfarero, lo que sugiere que Dios espera un mayor nivel de participación humana en la creación divina de la que Dios realizo cuando Adán fue colocado en el jardín.

En segundo lugar, aprecio el desafío a la complacencia humana. El mensaje de Jeremías es para un pueblo que ha tomado su relación con Dios con menosprecio. Este desafío es siempre de actualidad.

  • ¿Cómo estamos siendo llamados a participar en la creación de Dios?
  • ¿De qué manera hemos comenzado a llevar nuestra relación con Dios con menosprecio?

Salmo 139:1-5, 13-17

En este hermoso Salmo, escrito como un alegato en favor de la protección en la guerra, leemos de la omnisciencia y poder creativo de Dios. Todo lo que el salmista es, fue y será ya es conocido por el Señor, y por esta razón el salmista ofrece gratitud y alabanza al Señor.

En pasajes como éste, me parece que puede ser muy transformador intentar asimilar las palabras de alabanza a través del arte de la Lectio Divina. Sostenga el salmo en sus manos mientras está sentado en una posición cómoda. Tómese un momento para calmar la mente y luego comience a leer el pasaje en voz alta. Vuelva a leer el salmo dos o tres veces. Entre cada lectura, tome un momento para reflexionar sobre las palabras que siente son más importante para usted. Cuando haya terminado el ejercicio, es posible que desee ofrecer sus oraciones al Señor.

Filemón 1-21

Esta carta a Filemón es una de los más cortos de las cartas de Pablo. Fue escrito durante uno de los encarcelamientos de Pablo a mediados de los años 50. La carta fue enviada a un converso llamado Filemón, que vivía en el Asia Menor. Un esclavo llamado Onésimo, al parecer, había escapado de Filemón para unirse a Pablo. Pablo escribe a Filemón para que a acepte a Onésimo de vuelta a la casa de Filemón y sin castigo. El desafío para los lectores modernos es la aceptación de la práctica de la esclavitud. La realidad de la esclavitud, entonces y ahora, es un problema social terrible que hay que tener, no sólo como cristianos, sino como seres humanos. Esta carta nos proporciona un buen ejemplo de la diplomacia de la iglesia primitiva y el tacto.

Lucas 14:25-33

Para muchos, incluido yo mismo, las normas para el discipulado cristiano que se describen en este pasaje parecen duras e inalcanzables. En efecto, el mensaje destinado a ser transmitido es que el discipulado cristiano no es fácil.

Este mensaje es para aquellos de nosotros que a veces carecemos de seguimiento, para los visionarios que a veces se olvidan de atender a los detalles, o para el buen corazón que pueda necesitar para llegar a una mayor fortaleza interior.

Cristo nos llama al servicio y quiere saber que estamos preparados para la difícil tarea que tenemos en frente. Si bien que el pedido para odiar a nuestros padres puede ser una hipérbole profética que pretende hacer hincapié en la necesidad de lealtad, está claro que tenemos que estar dispuestos a hacer sacrificios. El pasaje está lleno de referencias a las lecciones anteriores del Evangelio de Lucas, incluyendo el llamado a abandonar nuestras posesiones (Lucas 12:33, 18:22), llevar la cruz (Lucas 9:23-27), romper los lazos familiares y renunciar a nuestro antiguo sentido de identidad.

  • ¿Estás preparado para el trabajo que tiene en frente?
  • ¿Qué retos le impiden vivir plenamente en su llamado al discipulado?

 
 
 
 
 
 
 

Contacto: Rvdo. Richard Acosta R., Th.D.
Editor, Sermones que Iluminan