Estudio Bíblico: Propio 18 (B) - 2012

September 8, 2012

Proverbios 22:1-2, 8-9, 22-23

La justicia social y el uso apropiado de la riqueza son un tema común en las Escrituras Hebreas. El autor del libro de los Proverbios comienza esta sección colocando una verdad comúnmente aplicada al tiempo, en el contexto de la riqueza: lo único que sobrevive después de la muerte es tu buen nombre, no tu riqueza. (Recordemos que este texto precede a la creencia en una vida futura). Además, no importa lo que pensamos que somos, ni el estado que percibimos que hemos conseguido, compartimos un vínculo común a todos, somos criaturas de Dios.

Los versículos 8 y 9 ilustran gran parte de la teología del libro de los Proverbios,  hay una matriz en la vida basada en obras/consecuencias  (es decir, por lo general el bien es recompensado, y el mal castigado). Si bien sabemos que esto no es siempre verdad, podemos ver que los autores de Proverbios están tratando de impartir destrezas en la vida. Su objetivo es la "buena vida", y sus lecciones aquí son ejercicios sobre la formación del carácter. Para estos sabios, la justicia social era el constitutivo de una vida bien vivida.

Por último, los versículos 22 y 23 subrayan la opción preferencial de Israel hacia los pobres. Si uno ha de ser sabio y vivir una vida impregnada de sabiduría, uno estará atento al trato con los marginados. Dios está observando esas transacciones, y debemos tener cuidado porque la ira de Dios se agita cuando los pobres son estafados.

  • ¿Quiénes son los pobres? ¿Son sólo los que están en desventaja económica?
  • ¿Por qué crees que los maestros de la sabiduría se sintieron obligados a unir los temas de la justicia social y la sabiduría?

Salmo 146

Al igual que la lectura de Proverbios, este salmo también vincula los temas de la sabiduría y la justicia. Mientras que el salmo se inicia y concluye con la alabanza (las últimas palabras del versículo 10 literalmente dicen "hallelu Yah"), el oyente es invitado a reflexionar sobre el poder que es verdadero y eterno: el Señor. El salmista al parecer tiene una perspicacia atemporal. ¿Con qué frecuencia las personas de nuestra época "viven" para las cosas efímeras: los puestos de trabajo, los ídolos de entretenimiento o lo que otros piensan de ellos?

Una vez más, se destaca el tema de la justicia hacia los pobres. Es sorprendente comprobar con qué frecuencia vuelve a aparecer este tema: en la Torá, los profetas, los escritos, las enseñanzas de Jesús y en los textos bíblicos. Los versículos 6 y 7, literalmente, se refieren a Dios como el “hacedor” de los cielos y de la tierra, y el “hacedor” de la justicia. Un reciente viaje a las Islas Galápagos y la selva de Costa Rica me puso claramente de relieve estas realidades. Yo estaba asombrado por el absoluto poder y genio creador de Dios, el que “hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que hay en ellos”, como se ve en los vastos océanos y en la diversidad de vida animal que hay en esos lugares maravillosos. Tal poder es insondable y terriblemente misterioso. Y de acuerdo a este salmo, ese impresionante  poder tener una memoria a largo plazo (de que Dios “mantiene la fidelidad perpetuamente”) y opta por actuar en nombre de los oprimidos. La conciencia de esa realidad es lo que la tradición de la sabiduría se refiere como “el temor del Señor” (es decir, reconociendo que hay un Dios, y ¡no somos nosotros!). Basta con estar atentos y vivir la propia vida de acuerdo a la sabiduría y a la ética de este salmo que es en sí mismo una forma de alabanza a los ojos del salmista.

  • ¿Dónde has experimentado el poder creador de Dios, que “hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que hay en ellos, y que mantiene su fidelidad perpetuamente?”
  • ¿Cómo interpretas la vinculación que hace el salmista del poder majestuoso de Dios con el tema de la justicia social?

Santiago 2:1-17

La epístola de Santiago se preocupa principalmente de que la fe sea llevada a cabo en las obras. Este texto contiene la línea tantas veces citada: “Así que la fe, por sí misma, si no tiene obras, está muerta”. Muchos comentaristas se han referido a esta carta como  la “literatura de la sabiduría”, lo que es apropiado a la luz de los temas de las dos lecturas anteriores. Una vez más, el tema de la justicia social y el trato adecuado de los pobres son de suma importancia. Santiago presenta un escenario en los versículos del 1 al 6 para ilustrar su punto. Sugiere que nos sentimos inclinados a tratar con gran honor a un extraño que parece ser rico. Sin embargo, deshonramos a un extraño que parece ser pobre. A la luz de la forma en que a menudo reaccionamos inicialmente ante los que nos encontramos en nuestra vida cotidiana, es difícil creer que Santiago estaba escribiendo para una comunidad cristiana-israelita del Oriente Próximo del primer siglo, y ¡no del siglo 21 de América!

Después de una exhortación acerca de la importancia de la libre dedicación a la ley, lo que significa que uno sigue la ley por amor a Dios y respeta la voluntad de Dios, no el miedo al castigo, afirma Santiago que la compasión es un elemento constitutivo de la verdadera sabiduría. No es legalismo celoso lo que el Señor desea, sino la misericordia hacia el débil. Esto hace se eco de las enseñanzas de Jesús, así como de las Escrituras Hebreas.

Por último, Santiago se refiere a la necesidad de que la fe se manifieste a través de las obras. Lutero encontró este pasaje problemático, especialmente en vista de la enseñanza de Pablo sobre la justificación lograda por la fe sola, pero, según el estilo de la sabiduría, Santiago está diciendo que la verdadera fe es transformadora. La ortopraxis (obra correcta) es tan importante como la ortodoxia (pensamiento correcto). Si el poder transformador del discipulado cristiano no da lugar a un cambio radical en nuestra vida -a un camino de misericordia, de compasión y a un deseo ardiente de vivir la voluntad de Dios hacia el amor al prójimo- entonces la pretensión de ser un fiel seguidor de Jesús pierde autenticidad.

  • ¿Cuáles son los signos de una fe que es “transformadora”?
  • ¿Cómo podemos, como sabios cristianos, resolver las tensiones entre la letra de la ley (ya sean bíblicas o eclesiásticas) y el mandato bíblico de la misericordia y la compasión?

Marcos 7:24-37

¡La interacción de Jesús con la mujer siro-fenicia es el único caso en que lo vemos perder una discusión! Pero también es un episodio en el que Jesús parece que cambia de opinión. En un primer momento, Jesús responde a esta mujer con desdén. Los perros no son animales domésticos en su cultura, sino más bien son vistos como carroñeros inmundos. La persistencia de la mujer, a pesar del insulto, indica su confianza en Jesús como santo. Jesús es a menudo reconocido como un maestro del lenguaje, ya que siempre tiene una respuesta para sus interlocutores. (Recordemos que en esta cultura nadie hacia una pregunta públicamente a otro para obtener información. Por el contrario, la esperanza era causar la vergüenza captando a un oponente incapaz de responder). En este caso, casi podemos sentir una cargada pausa cuando Jesús queda perplejo ante esta mujer, considera su súplica, lo que implica la ampliación de su ministerio de sanidad hacia los no israelitas, efectuando de esa manera la curación de su hija.

Se ha sugerido que antes de esto, Jesús consideró su misión exclusivamente dirigida a la casa de Israel, pero maduró en el sentido de que esto era una buena noticia para todas las naciones. Si este es el caso, las obras de Jesús aquí son un claro desafío para la mente cerrada religiosa que es incapaz de evolucionar.

Después de la curación de la hija de la mujer, Jesús toma una ruta indirecta a través del territorio “gentil”. Tal vez esta es la manera de Marcos de presagiar la misión de la iglesia para el resto del mundo, así como el aparente cambio de Jesús en perspectiva. La historia de la curación del hombre sordo pone de relieve una serie de elementos notables. Vamos a considerar brevemente dos.

En primer lugar, Jesús utiliza un ritual en la curación de este hombre. El uso de la saliva, el tocar las orejas mirando al cielo, y las palabras rituales, todo ello implica la importancia de las acciones rituales. Tales gestos nos afectan a un nivel muy conmovedor, y tienen la capacidad de abrir nuestros corazones de manera singular a la gracia de Dios.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta la reacción de la multitud en el versículo 37. Sus palabras hacen alusión a Isaías 35:5-6. En ese texto, Israel estaba esperando un futuro glorioso en el reino de Dios. La implicación es que en el ministerio de Jesús esa gloria se ha inaugurado. Es muy importante darse cuenta de que la sanidad física iba a ser una de las bendiciones de la venida del reino de Dios. Por desgracia, durante gran parte de la historia cristiana el cuerpo ha sido sometido al alma. Pero, para Jesús y los israelitas, el cuerpo es una parte esencial de lo que significa ser una persona, y Dios se preocupa profundamente por el bienestar físico.

  • ¿Cuáles son las implicaciones para los creyentes contemporáneos el que Jesús “cambiara de opinión”? ¿Cómo podría esto retarnos?
  • ¿Cómo la atención de Jesús  y la compasión por las enfermedades físicas de la gente se relacionan con los temas de las otras lecturas que tenemos hoy?

 
 
 
 
 
 
 

Contacto: Rvdo. Richard Acosta R., Th.D.
Editor, Sermones que Iluminan