Estudio Bíblico: Epifanía 3 (C) - 2016

January 24, 2016

Nehemías 8: 1-3, 5-6, 8-10

Todo el pueblo se reunió en la plaza que se abre ante la Puerta del Agua (Nehemías 8: 1).
En la lectura de Nehemías, oímos hablar de una comunidad alegre y unida de Israel que se ha reunido para escuchar la Torá. Después de años de separación durante el exilio babilónico, Israel es de nuevo una comunidad. La lectura de Nehemías es un pasaje de celebración, que encaja muy bien en la temporada de la Epifanía. Israel ha reconstruido el Templo y su comunidad. Pero, antes de que nos animemos demasiado con Israel, es importante reconocer el lado perverso de esta nueva comunidad. En general, se trataba solo de la elite israelita que había estado exiliada en Babilonia. Muchos otros israelitas se quedaron en Jerusalén. Durante la separación, algunos de los hombres que se quedaron en Jerusalén se casaron con mujeres que no eran israelitas. Tras la reunificación, las mujeres y los niños que no eran israelitas fueron exiliados de Jerusalén. Además, Israel construyó un enorme muro alrededor de Jerusalén para mantener a todos los “forasteros” fuera de la comunidad. Así, Nehemías nos obliga a cuestionar el costo de la comunidad y nuestra disposición a aceptar al “otro” en nuestra comunidad. Es particularmente relevante hoy cuando Estados Unidos cuestiona su apertura a los refugiados y a personas de otras religiones.

  • En un momento en que los exiliados y refugiados forman parte muy importante de nuestra vida diaria, ¿cómo podemos ser una comunidad y ser verdaderamente inclusivos?
  • ¿Cómo podemos ampliar nuestra idea del “otro”?

Salmo 19

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Señor, Roca mía y Redentor mío (Salmo 19: 14).
Este es el salmo que muchas personas rezan antes de pronunciar un sermón. Situados ante su comunidad, rezan a Dios para recibir orientación. Es otro ejemplo de la forma en que las lecturas de esta semana nos piden que seamos una comunidad. Este salmo también habla acerca de ser “gratos a la vista del Señor”. En el Evangelio, escuchamos cómo Jesús es visto por su congregación. A medida que salimos de la época más oscura del año en el hemisferio norte, hay más luz y una mejor posibilidad de ver a los demás y que Dios nos vea.

  • ¿Cómo vivimos a la vista de Dios?
  • ¿Qué significa que los dichos de mi boca y la mediación sean aceptables a los ojos de Dios?
  • ¿Qué obligación implica esto para nuestro discipulado?

1 Corintios 12: 12-31a

En la lectura de los Corintios, Pablo proporciona más apoyo al mensaje de Jesús de inclusión radical. Todos tenemos un papel que desempeñar en el cuerpo de Dios. Algunas de esas partes se perciben como más valiosas que otras, pero todo el cuerpo no podría funcionar sin la totalidad de las partes. Por lo tanto, tenemos que estar seguros de abrazar las partes vergonzosas y débiles, así como las partes atractivas e inteligentes. En Nehemías, sabemos que la comunidad no aceptaba a todas las partes, y Pablo vio que se daba exclusividad en la comunidad cristiana primitiva. Pablo pidió que todos se reunieran como comunidad en Cristo. Además, la descripción de Pablo de la Iglesia como un cuerpo tiene algunos paralelismos agradables con la temporada de la Epifanía, cuando nos reunimos como comunidad y celebramos que Dios ha llegado a nosotros en un cuerpo humano en Jesús. La encarnación ofrece otra razón para honrar a todas las partes de nuestro cuerpo.

  • ¿Quiénes son las partes del cuerpo de Cristo que descuidamos o ignoramos?
  • ¿Cómo tratamos a esas partes que llamamos “refugiado”, “exiliado” o “musulmán”?
  • ¿Cómo aprendemos a abrazar esas partes del cuerpo que no cumplen con nuestras expectativas: nuestras discapacidades, nuestras limitaciones y nuestras debilidades?

Lucas 4: 14-21

Toda la sinagoga tenía los ojos fijos en él. (Lucas 4:20)
El evangelio reúne los temas de Nehemías y de los Corintios. Mientras Jesús estaba ante su comunidad, finalmente lo vieron por quién era. Reunió a su comunidad de la misma manera que la Torá hizo en Nehemías, simbolizando la nueva alianza con Dios. Este hijo de un carpintero, que no formaba parte célebre de su comunidad, es ahora la esperanza y el Mesías para esta comunidad. Mientras la comunidad de Jesús ve a Jesús, está aprendiendo a ver a un miembro de su comunidad de una manera nueva y en un nuevo papel. Reconocen de una manera nueva a una parte de su cuerpo. En la temporada de la Epifanía, se nos pide que veamos de una manera nueva, para abrazar al cuerpo de una manera nueva.

  • ¿Cómo podemos llevar la luz de Navidad para ver de nuevo?
  • ¿A quién podemos ver de manera diferente?
  • ¿Qué podemos ver de manera diferente en nosotros mismos o en los demás?
  • ¿Cómo puede nuestra nueva visión ayudarnos a seguir a Jesús más plenamente?

 
 
 
 
 
 
 

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