Estudio Bíblico: Cuaresma 1 (B) - 2012

February 26, 2012

Génesis 9:8-17

Este pasaje, en su contexto histórico, probablemente sirvió más como una explicación folclórica de la aparición del arco iris que como una historia sobre la alianza. Otros textos de este tipo que utilizan el término “alianza” implican acuerdos entre dos partes para llevar a cabo (o abstenerse de) ciertas acciones (según el Diccionario Bíblico Áncora). Este texto no parece que se ajuste a esos parámetros. Tal vez esta “alianza del arco iris” fue una historia añadida tardíamente al texto del Génesis, inserta en un momento en que la retórica sobre la alianza y su significado estaban en declive.

Sin embargo, el texto podría interpretarse como una explicación de la visión de Dios de la creación, en concreto del deseo de Dios de no verla destruida violentamente. Esto se hace eco, hasta cierto punto, del mandato de Dios a los seres humanos y a los animales en Génesis 1:29-30 que su relación no debe ser marcada por la violencia y el derramamiento de sangre, se les dice que pueden comer frutas, verduras y plantas. Más tarde Dios altera este mandato para permitir el consumo de carne de animal, pero con restricciones. La alizanza del arco iris del Génesis 9 también sirve como un contra-testimonio de un cierto tipo de cristianismo que parece estar siempre viendo castigos de Dios, la airada destrucción del mundo creado. Sin embargo, esa noción va en contra de la idea central del relato bíblico. Los autores bíblicos afirman que la tierra es nuestra casa y que es realmente buena (Génesis 1:31), y que el Señor ha prometido no tratar de nuevo la creación mediante una violencia completa. Cada vez que vemos un arco iris se nos recuerda esto.

  • ¿Cómo podremos nosotros, creados a imagen y semejanza de Dios, imitar la promesa del Señor de no tratar de forma violenta a la creación?

Salmo 25:1-10

Este salmo es un hermoso poema alfabético, es decir, la primera palabra de cada línea comienza con una letra consecutiva del alfabeto hebreo. Aunque es evidente que es un alegato que suplica orientación y paciencia, este salmo también cuenta con temas profundos de la tradición sapiencial. El salmista anhela ser guiado en la verdad y aprender los modos y los caminos del Señor. El libro de los Proverbios nos enseña que el principio de la sabiduría es el temor del Señor (Pvbs 1:7). El salmo 25 sirve como respuesta a esa advertencia proverbial reconociendo el deseo de ser enseñado. A menudo nos es difícil admitir que hay mucho que no sabemos y que necesitamos la guía de Dios, especialmente aquellos de nosotros que tenemos recursos, riqueza y privilegio. Este salmo es una súplica humilde y un acto de sumisión a la majestad de la sabiduría de Dios.

El salmo también pide al Señor perdón y compasión. Se mencionan específicamente los pecados de la juventud. Muy a menudo somos atormentados en nuestros corazones por los errores del pasado, especialmente lamentamos las cosas que hicimos o dejamos de hacer cuando éramos jóvenes. Tras el verso acerca de los pecados de la juventud, el salmista dice que el Señor guía a los humildes. Permitirnos a nosotros mismos ser guiados en los “modos” de Dios es el camino a la transformación, y la muerte y resurrección de Jesús nos enseñan que incluso los fracasos y las heridas pueden ser transformados por Dios en algo nuevo y bueno. Tal vez el salmista estaba en sintonía con esa verdad cuando él / ella compuso estos magníficos y sinceros versos.

  • ¿Hay momentos en nuestras vidas en los que nos resistimos a someternos a la guía y a los caminos de Dios?
  • ¿Cómo interpretamos la oración del salmista acerca de los enemigos que nos pueden poner en vergüenza? ¿Cómo, a veces, somos nuestros propios enemigos, que nos detenemos en errores de hace mucho tiempo, - de nuestra “juventud” - cuando Dios ya está dispuesto a pasarlo por alto y a aceptarnos con compasión?

1 Pedro 3:18-22

El autor de la primera carta de Pedro utiliza el simbolismo del agua en este texto para enseñar la importancia del bautismo. Así como las aguas del diluvio salvaron a Noé de los poderes destructivos, de la misma manera el bautismo permite que participemos en la derrota definitiva de Jesús sobre los poderes del mal y de la muerte a través de la cruz y de la resurrección. Hay varios contextos en este pasaje: la historia diluvio del Génesis, la interpretación del sacrificio de la cruz, así como el contexto de persecución y alienación que la audiencia de Pedro estaba experimentando hacia la mitad del primer siglo. Pedro sabía que los que originalmente leyeron esta carta se enfrentaban al ostracismo social y a la persecución a causa de su fe cristiana. Sin embargo, mediante el bautismo compartían en la vida nueva de Jesús en el espíritu. Las aguas los rescataban, tal como fueron rescatados los que se refugiaron en el arca de Noé.

Los intérpretes, durante siglos, han tratado de dar sentido al versículo 19, en especial los “espíritus encarcelados”. Cuando se escribieron los documentos del Nuevo Testamento se daba mucha especulación acerca de los ángeles de Génesis 6:2 que tomaron esposas humanas. Esa transgresión se relacionaba con la decisión de Dios de llevar a cabo la gran inundación. La literatura de la época se imaginó que los ángeles fueron encarcelados por Dios en lo que se conoce como el segundo cielo. Jesús, en su ascensión, pasó junto a ellos, y no sin decir unas pocas palabras... El autor de la carta, sobre todo está animando a la constancia de cara a las dificultades que el vivir cristiano acarreaba. Somos fortalecidos para esa tarea mediante el poder que se nos transmite en las aguas del bautismo. Mediante este sacramento podemos mantener nuestra capacidad de “tomar buenas decisiones” (otra palabra usada en la traducción de este texto ha sido “conciencia”) frente a la hostilidad.

  • ¿Cómo podemos aprovechar el poder de nuestro bautismo cuando nos enfrentamos a la adversidad? ¿Cómo nuestro bautismo refuerza nuestra integridad? ¿Cómo se manifiesta esto en nuestra vida cotidiana?

Marcos 1:9-15

El evangelio de hoy recoge tres escenas distintas: el bautismo del Señor, su paso por el desierto y su regreso a Galilea para comenzar el ministerio.

No se sabe por qué Jesús decidió ser bautizado por Juan, pero el experto bíblico Jerome Murphy O' Connor ofrece una hipótesis interesante: Jesús estaba en el proceso de descubrir su identidad como el Mesías de Dios. Entonces la escena del bautismo podría estar ligada a la historia de Lucas cuando Jesús permanece en el Templo conversando con los rabinos a los doce años de edad. A medida que Jesús luchaba por descubrir su vocación, primero fue a los maestros de la ley y ahora Jesús se ha acercado al profeta, Juan el Bautista. La ley y los profetas eran las dos fuentes de autoridad para el pueblo de Israel.

La apertura de los cielos y la venida del Espíritu de Dios evocarían, en la mente de los israelitas, los capítulos 63,64 de Isaías. Gran parte del vocabulario utilizado por Isaías también es utilizado por Marcos y el capítulo 64 termina con la pregunta: “¿Puede permanecer uno en silencio [ante todo esto] ...?” El evangelista responde a esta pregunta diciéndonos que, a través de Jesús, Dios se está comunicando con nosotros.

Curiosamente, Marcos no ofrece una descripción detallada de la tentación de Jesús por Satanás. Mateo y Lucas completan esto, probablemente en respuesta a la curiosidad de las generaciones posteriores de cristianos. Marcos menciona que Jesús estuvo con las fieras en el desierto. Este punto implica un gran significado e importancia, que desafortunadamente se ha perdido a menudo en las personas occidentales que han sido fuertemente influenciadas por la visión del mundo de la Ilustración. La gente profundamente espiritual a menudo va al desierto para ayunar, estar en comunión con la naturaleza y comunicarse con otras criaturas no humanas (por ejemplo Francisco de Asís). Esta práctica espiritual es común en todas las culturas, religiones y civilizaciones, y todavía lo practican habitualmente los pueblos indígenas y aborígenes, así como muchos cristianos. Parece que Jesús vivió también esa experiencia. Tal vez ese “retiro” fue un tiempo de renovación antes de iniciar su ministerio.

Por último, Marcos nos dice que Jesús volvió a Galilea. Al parecer, continuaba donde Juan lo había dejado. La palabra griega metanoia, a menudo traducida como “arrepentimiento”, implica el sentido de que uno tiene que “cambiar de manera de pensar”. Jesús se dirigió en su predicación a personas que pensaban que ya eran muy religiosas y piadosas, sin embargo, él les dijo que tenían que cambiar de opinión si querían a estar preparadas para la venida del reino. El mensaje de la metanoia aún nos desafía hoy, sobre todo a nosotros los que nos consideramos creyentes piadosos.

  • ¿Cómo nos relacionamos con la búsqueda de Jesús por el auto-descubrimiento?
  • ¿Qué nos enseña Jesús mediante su ejemplo de pasar tiempo a solas en el desierto?
  • ¿Somos capaces de recibir el llamado de Jesús de metanoia, con humildad y un corazón abierto? ¿Cómo es este llamado un desafío para nosotros?

 
 
 
 
 
 
 

Contacto: Rvdo. Richard Acosta R., Th.D.
Editor, Sermones que Iluminan