Los obispos se oponen por abrumadora mayoría a la desinversión en Israel y Palestina

July 3, 2015


[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Cámara de Obispos envió un enérgico y claro mensaje el 2 de julio de que desinvertir de compañías y corporaciones que participan en algunos negocios relacionados con el Estado de Israel no responde a los mejores intereses de la Iglesia Episcopal, a sus asociados en Tierra Santa, a las relaciones interreligiosas y a las vidas de los palestinos en el terreno.

Los obispos rechazaron la Resolución sustituta D016, que le pedía al Comité sobre Responsabilidad Social Corporativa (CSR) del Consejo Ejecutivo que elaborara una lista de corporaciones estadounidenses y extranjeras que proveen bienes y servicios que apoyan la infraestructura de la ocupación de Israel “para supervisar sus inversiones y aplicar su política de CSR a cualesquiera posibles inversiones futuras” en tales compañías.

Aunque la resolución no usaba la palabra “desinversión”, algunos obispos expresaron su preocupación de que se encaminara en esa dirección. Otros recordaron a la Cámara que el arzobispo Suheil Dawani, de la Diócesis Episcopal de Jerusalén, ha instado a la Iglesia Episcopal a no adoptar una política que le hiciera más difícil a él administrar sus congregaciones y las más de 30 instituciones de servicios sociales [de su diócesis] en Israel, Jordania, El Líbano, Siria y los Territorios Palestinos. Esas instituciones incluyen escuelas, hospitales, clínicas y centros para individuos con discapacidades y sirven a personas de todas las fes.

“Cualquier amago de desinversión dificultará el ministerio del arzobispo Suheil Dawani y de sus sacerdotes y congregaciones en el Oriente Medio”, dijo el obispo Jay Magness, sufragáneo para los Ministerios Federales que sirvió en el Comité Legislativo sobre Justicia Social y Política Internacional que estudió las resoluciones. “El Tesorero nos aseguró que no tenemos ninguna inversión directa en las compañías que suelen mencionarse”, tales como Caterpillar, Hewlett Packard, G4S y Motorola Solutions.

El obispo Prince Singh, of Rochester, presidente del comité, también confirmó que la Iglesia Episcopal no tiene actualmente ninguna inversión en corporaciones que afecten negativamente a los palestinos en el terreno.

El obispo Ed Little, de Indiana Norte, dijo que el texto de la resolución “clara e inequívocamente aboga por el boicot y la desinversión, y debemos rechazarla… Como anglicanos, tenemos el don y la capacidad de llegar a las personas de ambas partes del conflicto. Eso es lo que la Iglesia Episcopal está haciendo en el Oriente Medio. Nuestro actual liderazgo bajo la Obispa Primada nos está permitiendo ser pacificadores”.

La obispa primada Katharine Jefferts Schori condujo en enero una peregrinación interreligiosa a Tierra Santa, tal como recomendaba la Resolución B019 de la Convención General 2012, la cual exigía la inversión positiva “como un medio necesario de crear una economía sólida y una infraestructura sostenible” en los Territorios Palestinos.

Little reconoció también el rechazo del Consejo Ejecutivo de boicots, desinversiones y sanciones a través de su comité sobre CSR, el cual pone énfasis en la “inversión positiva” y en la “participación corporativa” para alentar un cambio positivo en el conflicto entre israelíes y palestinos.

El Rdo. Gary Commins, diputado de Los Ángeles y miembro del comité de política internacional, dijo a ENS que está decepcionado por el voto de los obispos, que él describió como “funcionando por temor, que nunca es algo bueno para gente de fe”.

Donna Hicks, coordinadora de la Red Palestina e Israel de la Fraternidad Episcopal de la Paz dijo: “Nos estimula el hecho de que los obispos y los diputados entiendan que este es un asunto apremiante y que la discusión en esta convención no se centró en si ha de tomarse una decisión, sino en cuál decisión resultaría más efectiva… Somos optimistas de que la votación de hoy es sólo otro paso en nuestro proceso para garantizar que no estamos lucrando de la ocupación y que le desinversión se aprobará en una Convención General en un futuro próximo”.

La Convención General aprobó dos resoluciones sobre pacificación. La Resolución sustituta B013, propuesta por el obispo Nick Knisely, de Rhode Island, “reafirma la vocación de la Iglesia como agente de reconciliación y de justicia restauradora” y reconoce que “una reconciliación significativa puede ayudar a engendrar una paz sostenible y duradera y que tal reconciliación debe incorporarse tanto a la acción política como a los empeños de base promovidos localmente”.

Knisely dijo que su resolución es parte de un proceso “que nos invita a todos nosotros a un conversación más amplia a lo largo del próximo trienio para dialogar mediante” una inversión positiva.

Él le recordó a los obispos que la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera invirtió $500.000 en el Banco de Palestina en 2013 para fines de desarrollo económico en los Territorios Palestinos.

El obispo Leo Frade, del Sudeste de la Florida, dijo que su experiencia de embargos y bloqueos, en particular el embargo de Cuba, es que “afecta a las mismas personas que creemos estar ayudando. Los empleos palestinos dependen de la inversión, no de la desinversión”.

La Resolución C018 expresa solidaridad y apoyo hacia los cristianos en Israel y en los territorios bajo ocupación israelí; afirma la obra de la Diócesis Episcopal de Jerusalén en recuperación, educación y cuidado pastoral; y respalda la labor de los cristianos comprometidos en hacer relaciones, en el diálogo interreligioso, en el adiestramiento en la no violencia y en la defensa de los derechos de los palestinos. La resolución insta también a los episcopales a mostrar su solidaridad haciendo una peregrinación a Israel y a los territorios ocupados por Israel y a aprender de los hermanos cristianos de la región.

Al tiempo que la Convención General se reunía el 25 de junio, el conflicto israelí-palestino era el foco de siete resoluciones para las cuales el Comité de Justicia Social y Política Internacional abrió el debate al testimonio público en tres audiencias legislativas.

Unas 50 personas testificaron sobre las resoluciones relacionadas con Israel y Palestina que iban desde pedir una inversión más a fondo en asociaciones en el Oriente Medio a pedir que la Iglesia boicoteara a las compañías y corporaciones dedicadas a ciertos negocios con el Estado de Israel y desinvirtiera de ellas.

Varias personas hablaron de la necesidad de ponerle fin a la ocupación israelí de tierras palestinas mediante presiones económicas, diciendo que la actual política de la Iglesia de inversión positiva había demostrado ser inadecuada. Otras subrayaron el imperativo cristiano del compromiso y el diálogo, citando temores de cualesquiera medidas que pudieran causar mayores dificultades para el pueblo palestino y para la Diócesis Episcopal de Jerusalén.

— Matthew Davies es redactor y reportero de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.