Las diócesis de Chicago y Quincy acuerdan por unanimidad reunificarse

June 13, 2013

 

Miembros de la convención de la Diócesis de Chicago se reúnen en la catedral de Santiago Apóstol [St. James] de esa ciudad para aprobar su reunificación con la Diócesis de Quincy. Foto de Brian J. Morowczynski/Diócesis de Chicago.

Miembros de la convención de la Diócesis de Chicago se reúnen en la catedral de Santiago Apóstol [St. James] de esa ciudad para aprobar su reunificación con la Diócesis de Quincy. Foto de Brian J. Morowczynski/Diócesis de Chicago.

[Episcopal News Service] El 8 de junio, representantes de las diócesis de Chicago y Quincy acordaron por unanimidad reunificarse, algo que no han hecho otras diócesis de la Iglesia Episcopal en los últimos 70 años.

 

Ambas diócesis, reunidas por separado, aprobaron la misma resolución de reunificación.

“Este es un día que ambas diócesis han anhelado”, dijo Jeffrey D. Lee, obispo de la Diócesis de Chicago, que será el obispo de las diócesis reunificadas, en un comunicado de prensa emitido después que ambas diócesis se hubieran pronunciado. “Ahora la gente de Chicago y la gente de Quincy se unirán en dar testimonio del poder del Cristo Resucitado que vence todas las divisiones”.

El obispo provisional de Quincy, John Buchanan, añadió que “el pueblo fiel de Quincy nos ha mostrado a todos nosotros lo que significa vivir como testigos de la misión de Dios en la Iglesia Episcopal”.

“Su infatigable compromiso con nuestra vida común los hará líderes inapreciables en la Diócesis de Chicago”, dijo él en el mismo comunicado.

“Aquí hay un estado de ánimo jubiloso después de la votación”, según un mensaje de Twitter enviado desde San Pablo, la iglesia catedral de Quincy [Cathedral Church of St. Paul] en Peoria luego de la votación de esa diócesis. “Es una reunión de familia que se ha demorado mucho tiempo”.

La obispa primada Katharine Jefferts Schori, que presidía la reunión, en Linthicum Heights, Maryland, del Consejo Ejecutivo de la Iglesia del 8 al 10 de junio, recibió la noticia con beneplácito. “Ha de hallarse una abundante bendición en comprometerse con nuevos modos de participar, de servir y de amar a nuestros prójimos. Que esto sea una abundante bendición para la gente de Illinois”.

La Rda Gay C. Jennings, presidente de la Cámara de Diputados y vicepresidente del Consejo, enmarcó la decisión en el contexto más amplio de la reflexión de la Iglesia Episcopal sobre su necesidad de reorganizarse para hacerle frente a las necesidades de un mundo que cambia aceleradamente.

“La restructuración empieza en casa, y hoy, los líderes de las diócesis episcopales de Chicago y Quincy le han dado un ejemplo a seguir al resto de la Iglesia”, dijo ella a ENS. “El Espíritu Santo nos llama a encontrar nuevas formas de colaborar, de modernizar y de reunificar, y ellos han respondido a ese llamado con previsión y gracia”.

“Me siento particularmente agradecida por este felicísimo día para el pueblo de la Diócesis Episcopal de Quincy que nos han mostrado a todos nosotros lo que significa ser episcopales fieles”.

La diócesis reunificada, que se conocerá como Diócesis Episcopal de Chicago, incluirá las 125 congregaciones de la actual Diócesis de Chicago en el norte de Illinois, y las nueve congregaciones y 755 miembros de Quincy en Illinois centrooccidental.

Según el Canon 1.10.6 de la Iglesia Episcopal, una mayoría de los obispos y de los comités permanentes de otras diócesis episcopales deben dar su consentimiento a la reunificación. Suponiendo que se obtenga este consentimiento, las dos diócesis celebrarán su primera convención unificada los días 22 y 23 de noviembre en Lombard, Illinois, según un comunicado de prensa emitido después de las votaciones del 8 de junio.

El consentimiento de la Iglesia reuniría a dos de las tres diócesis del Estado de Illinois creadas por la Convención General de 1877. Lo que entonces se llamaba la Diócesis de Illinois le pidió a la Convención que creara de su territorio dos diócesis adicionales —Quincy (con sede en Peoria) y Springfield— para ajustarse al crecimiento de la Iglesia que se esperaba en esas partes del estado. El resto de la Diócesis de Illinois conservó ese nombre hasta 1884 cuando fue rebautizada como Diócesis de Chicago.

En noviembre de 2008, aproximadamente el 60 por ciento de los miembros de varias congregaciones de la Diócesis de Quincy abandonaron la diócesis y la Iglesia Episcopal para incorporarse a la Iglesia Anglicana del Cono Sur.

Keith Ackerman, que entonces era el obispo de Quincy, anunció el 29 de noviembre de 2008 que se jubilaría el 1 de noviembre de ese año. El sínodo diocesano se reunió seis días después y una mayoría [de los delegados] aprobó abandonar la Iglesia Episcopal.

Aproximadamente un año después, Jefferts Schori liberó a Ackerman de sus votos de ordenación luego que él le dijera que planeaba funcionar como obispo en la Diócesis de Bolivia. Él es actualmente el vicario del obispo de la Diócesis de Quincy de la Iglesia Anglicana en América del Norte (que incluye iglesias en Colorado, Florida, Illinois, Tennessee, Texas y Wisconsin) y presidente del Consejo de América del Norte de Adelante en la Fe [Forward in Faith North America Council].

Buchanan, el obispo jubilado de Misurí Occidental, fue electo obispo provisional de Quincy en un sínodo especial de reorganización en abril de 2009. Según el acuerdo de la reunificación, Buchanan se convertirá en obispo auxiliar de la Diócesis de Chicago.

Buchanan dijo durante su sermón del 8 de junio que en la convención de 2009, la diócesis “emprendió un camino que nos llevaría derecho al corazón de la Diócesis de Chicago”.

El proceso que llevó a las votaciones del 8 de junio comenzó en 2012 cuando el Comité del Futuro de Quincy le abordó a Lee y a la Diócesis de Chicago la posibilidad de la reunificación, según el comunicado de prensa. Algunos miembros de la Diócesis de Quincy asistieron a la convención de Chicago en noviembre de 2012 cuando esa asamblea convino unánimemente en procurar la reunificación.

Según progresaban las discusiones sobre la reunificación, los miembros de la Diócesis de Quincy comenzaron a participar en la vida de la Diócesis de Chicago, decía el comunicado. Dos congregaciones de Quincy participan de un programa bianual de desarrollo congregacional de [la Diócesis de] Chicago llamado Thrive [A prosperar] y hay clérigos y líderes laicos que han asistido a retiros y a actividades de adiestramiento con sus colegas de Chicago.

En marzo, Tom Hunt, miembro de la iglesia catedral de San Pablo [St. Paul] en Peoria, fue electo a la junta de síndicos de Organizaciones Benéficas y Servicios Comunitarios Episcopales [Episcopal Charities and Community Services] en Chicago.

“Me encanta el proceso de llegar a formar parte de la Diócesis de Chicago y su idiosincrasia de añadirle [elementos] a nuestra tradición episcopal sin quitarle nada”, dijo en un comunicado la Rda. Paula Engelhorn, rectora de la iglesia episcopal de San Jorge [St. George’s Episcopal Church] en Macomb, Diócesis de Quincy y participante de Thrive. “Quincy ha estado aislada durante 30 años, y ahora el Espíritu sopla. Ahora nos disponemos a crecer; ahora nos disponemos a ser parte de la Iglesia [en su acepción] más amplia y de su movimiento para incluir a todas las personas y abrazar los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Es un cambio maravilloso para nosotros”.

Hal Stewart —segundo vicepresidente de Obispo y Síndicos de la Diócesis de Chicago [bishop and trustees of the Episcopal Diocese of Chicago] y delegado a la convención por la iglesia del Santo Consolador [Church of the Holy Comforter] en Kenilworth— dijo que los síndicos de Chicago ven en Quincy a “un grupo de episcopales dedicados y fieles”.

“Ellos no quieren nada más que regresar al redil y, una vez más, ser parte de una diócesis episcopal pujante y de la Iglesia Episcopal en general”, agregó. “Esta reunificación es la acción caritativa y correcta que hay que hacer”.

Antes de la votación del 8 de junio en Chicago, Lee dijo en su alocución a la convención que los episcopales de la Diócesis de Quincy “han estado atreviéndose a practicar una confianza radical en la bondad superabundante de Dios”.

“Su compromiso con Cristo y con la fraternidad de esta Iglesia es un acto de confianza pura, insensata y devota”, afirmó. “Hoy estamos con ellos y prometemos unirnos a ellos en aprender a sembrar las simientes del amor de Dios para este mundo con renuncia absoluta y total. Nos unimos a ellos en busca de ejercer un testimonio genuinamente católico del amor y la misericordia de Dios,  el que sabe hasta lo más profundo de su ser que nadie, nadie, esta fuera de la economía de la gracia”.

La Diócesis de Quincy ha estado involucrada en litigios de propiedades desde la división de 2008. La fase testimonial de la demanda legal en el tribunal del Estado de Illinois concluyó el 29 de abril y las partes están a la espera de un veredicto, según un boletín informativo publicado en la página web de [la Diócesis de] Chicago. El acuerdo de la reunificación exige que todos los bienes y propiedades de [la Diócesis de] Quincy pasen a formar parte de los de la diócesis reunificada.

San Pablo en Peoria dejará de ser catedral para convertirse en una iglesia parroquial de la diócesis reunificada, según los términos del acuerdo, que también  detalla asuntos tales como la integración de los episcopales de Quincy en el gobierno de la diócesis y el trato hacia los empleados diocesanos de Quincy.

Springfield, la otra diócesis episcopal de Illinois, no fue parte de las discusiones de la reunificación. Cerca de 5.230 episcopales son miembros bautizados activos en las 36 congregaciones de esa diócesis, y la asistencia dominical promedio en toda la diócesis fue de 1.945 en 2011, según las estadísticas más recientes.

La única otra ocasión en que una diócesis de la Iglesia Episcopal se reunificó con su diócesis “madre” tuvo lugar en 1943 cuando la entonces Diócesis de Duluth se reunificó con la Diócesis de Minnesota, según los investigadores de los Archivos de la Iglesia Episcopal. Las dos diócesis habían sido creadas en 1895, la de Minnesota con sede en Faribault, en la parte centro sur del estado, y lo que al principio se llamó Distrito Misionero de Duluth con sede en la ciudad de este nombre en el noreste del lago Superior. El distrito se convirtió en diócesis en 1907.

Las diócesis de Eau Claire y Fond du Lac, que una vez habían estado unidas con el resto de los episcopales de Wisconsin, estuvieron a punto de crear una nueva diócesis en 2011. Eau Claire se creó por una división de la Diócesis de Milwaukee en 1928. Fond du Lac había sido creada en 1875 de lo que entonces se conocía como la Diócesis de Wisconsin, que se convirtió en Diócesis de Milwaukee en 1886. Una diócesis que incorporara Eau Claire y Fond du Lac habría abarcado las tres cuartas partes del norte de Wisconsin

Después que la convención anual de Fond du Lac y una convención especial de Eau Claire parecían haber aprobado el 22 de octubre de 2011 el solicitar de la Convención General de 2012 que aprobara lo que se llamó una “conjunción”, la decisión tuvo que cancelarse. Un  recuento de los votos de Fond du Lac mostró que los primeros resultados de la votación en el orden del laicado, que habían sido de 53 a favor y 51 en contra, eran, realmente, lo contrario: 53 noes y 51 síes.

– La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.