La Convención General aprueba un presupuesto con dinero para la evangelización y la reconciliación

July 3, 2015


[Episcopal News Service – Salt Lake City] La Convención General adoptó el 2 de julio el presupuesto trienal 2016-2018 luego de convenir en añadir $2,8 millones para la labor de la evangelización.

La adición, aprobada con relativamente poco debate en la Cámara de Diputados, enfrentó alguna oposición en la Cámara de Obispos.

El presupuesto trienal 2016-2018 se basa en un monto de ingresos de $125.083.083, a diferencia de los $118.243.102 para el que termina el 31 de diciembre de este año. Los gastos proyectados ascienden a $125.057.351, con un superávit insignificante de $25.834. Su proyección de ingresos se basa en parte en la solicitud a las diócesis de la Iglesia y las zonas de misión regionales de donar un 18 por ciento de sus ingresos para financiar el presupuesto de 2016, un 16,5 para el de 2017 y un 15 por ciento en 2018.

La versión del presupuesto presentada el 1 de julio por el Comité Permanente Conjunto sobre Programa, Presupuesto y Finanzas (PB&F) también incluía una importante iniciativa de $2 millones sobre justicia y reconciliación raciales, aunque reduce el monto de dinero que solicita que las diócesis contribuyan a un 15 por ciento para 2018. La iniciativa se mantiene.

El nuevo dinero para iniciativas latino-hispanas y para la plantación de iglesias aumenta para algunos pero no para todos a los que se invocan en las resoluciones A086 y D005 respectivamente. Juntas, las dos resoluciones piden $6,5 millones.

El presupuesto presentado por el PB&F ya contenía $3 millones para el comienzo de nuevas congregaciones. El presupuesto hacía notar que el PB&F anticipaba un esfuerzo de colaboración para ayudar a poblaciones subatendidas, entre ellas las comunidades hispanas.

El presupuesto aprobado entrará en vigor el 1 de enero de 2016.

El Rdo. Frank Logue, diputado de Georgia y miembro del PB&F, propuso añadir dinero adicional para la evangelización, diciendo que “esta Convención se encuentra en un momento potencialmente histórico” habiendo elegido a un “máximo directivo de la evangelización” cuando eligió al obispo de Carolina del Norte Michael Curry como su próximo obispo primado. Él dijo que si bien ambas cámara habían convenido en las resoluciones A086 y D005, el presupuesto presentado “no aumenta significativamente nuestro empeño en pro de la evangelización”.

“Pero la buena noticia es que tenemos los medios para estar a la altura de la voluntad de este organismo”, dijo, proponiendo que se tomara el medio por ciento adicional de los ingresos de inversiones.

El hacer así, explicó, “nos permitiría irnos de esta convención habiéndole proporcionado al obispo primado recién electo el apoyo que necesita para ayudarnos a llegar a otros por amor a Jesucristo”.

Mientras Logue sugería que los $2,8 millones se adquirieran a través de una extracción adicional de medio por ciento de los aproximadamente $220 millones en activos invertidos irrestrictos de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera, su enmienda al presupuesto pedía que se añadiera el dinero a un renglón llamado “Ingresos de reservas irrestrictas para iniciativas de evangelización” Los activos invertidos irrestrictos y las reservas de corto plazo de la DFMS son dos fuentes de dinero diferentes. La asignación de $2 millones para la labor de reconciliación y justicia raciales debe venir también de las reservas de corto plazo.

La Rda. Susan Snook, de Arizona, promotora de la Resolución D005, dijo a los diputados que “es hora para nosotros, como Iglesia Episcopal, de respaldar nuestras palabras con dinero, de ser audaces, atrevidos y apasionados en la creencia de que tenemos algo que ofrecer a cada comunidad, a cada cultura, en cada lugar donde somos la Iglesia Episcopal”.

“No invertir en cambiar vidas es siempre desperdiciar [recursos]”, afirmó.

Los diputados aprobaron la adición de los $2,8 millones en una votación de 571 a 257.

Los diputados también convinieron, 455 a 368, en sacar $150.000 de la cantidad presupuestada para la oficina de desarrollo de la Iglesia y otorgársela a la Red Episcopal para Mayordomía. Los $266.530 que la agrupación recibió en el presupuesto actual se habían contemplado como una subvención por una sola vez y el PB&F no la renovó.

El Rdo. John Floberg, diputado de Dakota del Norte y miembro del Consejo Ejecutivo y del PB&F, tomó luego el micrófono para instar a los diputados a que dejaran de cambiar el presupuesto.

Calificando éste de uno de los procesos presupuestarios más abiertos que la Iglesia jamás había conocido, Floberg dijo: “es hora de que esta cámara deje que el presupuesto que se le ha presentado y que ya ha sido enmendado se quede como está. Este no es el momento para diputados que no han estado al tanto de toda la información acerca de todas las solicitudes que se han presentado de estar poniendo una cosa contra otra. Es el momento de alguna confianza”.

El presupuesto se aprobó luego 799 a 24.

La Cámara de Obispos debatió la cláusula sobre la evangelización sobre la cual la mayoría de los obispos se pronunciaron por su aceptación.

“A veces uno tiene sencillamente que correr el riesgo”, dijo el obispo Scott Hayashi, de la diócesis anfitriona de Utah. “Hemos hablado que la evangelización y la reconciliación racial son importantes para nosotros. Si realmente creemos eso, debemos encontrar un modo de llevarlas a cabo”.

“Decir sí, estamos a favor de la evangelización, pero no vamos a financiarla, nos haría parecer realmente bastante tontos”, dijo el obispo de Arizona Kirk Smith, añadiendo, “la misión de la Iglesia no es balancear el presupuesto”.

Diana Bruce, obispa sufragánea de Los Ángeles, les dijo a sus colegas: “es importante que recordemos que estamos hablando de la economía de Dios, no de la economía del hombre o de la mujer”.

Los obispos aprobaron el presupuesto tal como lo enviaron los diputados en una votación de viva voz.

Los estímulos para la iniciativa de justicia y reconciliación raciales del presupuesto provinieron de la Resolución C019 que le pide a la Iglesia que responda a la injusticia racial sistémica y solicita $1,2 millones para esa labor.

“Fue el sentir del comité (PB&F) que —dada la atmósfera en que vivimos ahora con los atentados y las dificultades que enfrentan los afroamericanos— queríamos hacer más”, dijo a ENS la Rda. Mally Lloyd, de Massachusetts, presidente del PB&F, el día antes de que se presentara el presupuesto. “Denles $2 millones y una pizarra en blanco para que realmente traten de hacer algo nuevo para la Iglesia que esperamos tendrá un impacto importante”.

Lloyd dijo que el comité decidió no ocuparse de las dimensiones del trabajo “para que el movimiento del Espíritu” guíe a los líderes de la Iglesia.

Los $2 millones provendrá de las reservas de corto plazo de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera (DFMS) y forma parte del superávit de $4,7 millones con el cual se predijo que terminaría el trienio 2013-2015.

“Estamos corriendo un riesgo como Iglesia de no tener una emergencia que precise recurrir a esas reservas”, dijo Lane a ENS. “Vemos esto como una circunstancia extraordinaria y una oportunidad extraordinaria y, por consiguiente, estamos usando medios extraordinarios para sostenerla”.

El presupuesto original tal como fue propuesto por el PB&F se encuentra aquí. La cobertura de ENS de la presentación del presupuesto del PB&F se encuentra aquí e incluye más detalles sobre su contenido.

— La Rda. Mary Frances Schjonberg es redactora y reportera de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri