La ‘Catedral en la Noche’ sirve a personas sin hogar y atrae a estudiantes

March 2, 2012

[Episcopal News Service] La pérdida de su trabajo en los archivos médicos hace más de dos años le costó a Carol Hopkins su casa y la obligó a mudarse. Y aunque Hopkins, de 60 años, aún hace de la búsqueda de un nuevo trabajo una tarea diaria, teme que su edad esté limitando su capacidad de volver a encontrar empleo.

“Intento mantenerme esperanzada y ser positiva”, dice.

Hopkins es una de las docenas de personas sin hogar en Northampton, Massachusetts, y sus comunidades circunvecinas, que han encontrado solaz y una comida caliente en un ministerio ecuménico al aire libre que se llama “Catedral en la Noche”.

El ministerio, que se inició en enero de 2011, es una colaboración de tres ministros: Chris Carlisle, un capellán episcopal en Smith College y la Universidad de Massachusetts; Stephanie Smith, pastora de la iglesia luterana de Nuestro Salvador [Our Savior's] en South Hadley; y Eric Fistler, pastor de la iglesia congregacional de West Suffield, Connecticut, y ex ministro de educación para la iglesia Edwards [de la Iglesia Unida de Cristo] en Northampton.

Los tres querían crear un ministerio de la calle en Northampton que le mostrara solidaridad a la población desamparada de la zona y atrajera a estudiantes universitarios.

Northampton, una ciudad de aproximadamente 28.550 habitantes, es la sede de cinco universidades. El pueblo y el Valle del Pionero [Pioneer Valley] que lo circunda son también los lugares donde viven unas 670 personas sin hogar, según estadísticas compiladas por los condados de Hampden, Franklin y Hampshire en 2006, antes de que se acentuara la recesión.

“Hay un cierto magnetismo entre las personas sin hogar y los estudiantes: una confluencia natural en la demografía”, dice Carlisle, que pasó 30 años trabajando con estudiantes de edad universitaria.

Carlisle obtuvo una subvención de $60.000 de la Oficina de Jóvenes Adultos y Ministerio Universitario de la Iglesia Episcopal en junio de 2010 para crear el singular ministerio de la calle, que está concebido para reflejar las primitivas tradiciones cristianas.

“Queremos crear una comunidad al aire libre que sea inclusiva. Esto no una extensión de la iglesia, es la iglesia. Jesús siempre estaba fuera de la sinagoga con la gente, y nosotros queremos seguir eso”, dijo Carlisle, que actualmente está en un [año] sabático en el sur de Francia.

El culto se celebra cada domingo frente al templo de Primeras Iglesias , que le permite al grupo el uso del espacio. El templo está situado en la calle principal [Main Street] de Northampton, rodeada de boutiques y de las Galerías R. Michelson.

En la noche de un domingo frío y ventoso de mediados de febrero se reunieron por lo menos 50 personas, entre ellas el Rdo. Tim Oslovich, a quien acompañaban una docena de sus feligreses de la iglesia luterana de la Trinidad en Vernon, Connecticut. Varias iglesias de Massachusetts y Connecticut han donado su tiempo y sus talentos a este ministerio.

El espacio lo equiparon con cuatro calefactores de propano y seis lámparas portátiles adornadas con grullas de papel. Las lámparas fueron creadas y donadas por una clase de arquitectura de la Universidad de Massachusetts.

Los participantes tenían a su disposición abrigos, sombreros, mitones y calentadores de manos, mientras la temperatura rondaba los 3 grados bajo cero.

Al servicio religioso de 30 minutos siguió una comida. Todos los alimentos fueron donados por empresarios y lugares de culto de la localidad.

“Intentamos no hacerlo sentir demasiado como un comedor de beneficencia. Todo el mundo se sirve y todos comemos juntos afuera”, dijo Smith.

Y para muchas de las personas sin hogar que participan, la Catedral en la Noche es un respiro de acogida y una oportunidad de aprender más acerca de otros en situaciones semejantes.

“Yo no me siento sola aquí. Siento también una obligación de ayudar, independientemente de mi situación”, dijo Hopkins.

Parte de la subvención de la Iglesia Episcopal se ha dirigido a un programa de práctica para estudiantes universitarios que están interesados en explorar formas alternativas de culto.

Ali Brauner, de 19 años, que estudia religión en Smith, está trabajando para crear pequeños grupos en su campus para debatir [temas de] justicia social y religión.

“Existe una obvia disparidad en las clases sociales aquí”, apuntó ella.

Además de atraer más estudiantes para ayudar a participar con la Catedral en la Noche, Carlisle dijo que él espera crear más ministerios de la calle en Greenfield y Holyoke.

Pero la subvención de la Iglesia Episcopal se acaba este año, y la continuación del ministerio dependerá de donaciones.

La Catedral en la Noche se concentra en la justicia social y su ministerio fue un foco de atracción para Shannon Farrand-Bernardin, de 33 años, que es miembro de la iglesia episcopal de San Juan y quien tuvo noticias de la Catedral en la Noche a partir de sus anuncios y de su página en Facebook.

“Muchos individuos sin hogar, aquellos que luchan con las adicciones o con ciertas enfermedades mentales, al igual que muchos estudiantes universitarios, a veces dudan de tomar parte en la vida parroquial. No encuentran un sitio que les acomode en las comunidades eclesiales, o bien se sienten fuera de lugar”, dijo Farrand-Bernardin, que se graduó recientemente en el seminario y es asesor religioso de la comunidad de Smith College. “La catedral crea un puente muy importante para esa gente”.

— Elizabeth Paulsen es una escritora independiente radicada en Brooklyn y miembro de la iglesia de Cristo en Bay Ridge. Traducido por Vicente Echerri.

En inglés: http://bit.ly/xoxAJH

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