‘¿Y si fueras tú?’ La respuesta a la crisis de los refugiados en Alemania

November 13, 2015


Este artículo es parte de una serie en proceso que explora la respuesta de la Iglesia Episcopal y sus asociados ecuménicos e interreligiosos a la crisis mundial de los refugiados. Otros artículos de esta serie se pueden encontrar aquí.

[Episcopal News Service] Un musulmán de Pakistán se levanta para compartir el rito de la paz durante un oficio matutino en la iglesia de la Ascensión en Múnich. Puede ser diferente del tipo de culto al que estaba acostumbrado en su mezquita de Peshawar, pero él es uno de los varios refugiados que han encontrado acogida en la parroquia episcopal luego de haberse visto obligado a huir del extremismo y la persecución.

“Quise estrecharle la mano y no la encontré”, dijo el Rdo. Steve Smith, rector de la Ascensión. Después del oficio, el hombre le dijo a Smith que los Talibán había volado su mezquita. “Él perdió a su padre y perdió la mano derecha”, contó Smith.

Smith ha oído historias semejantes de sirios, afganos e iraquíes que dicen que se fueron “porque había tanta violencia, tantas armas, tantas bombas que no podían arriesgarse a seguir allí”.

Todos los domingos, la iglesia de la Ascensión le da la bienvenida a refugiados del centro de asilo del Campamento McGraw, situado cerca de la iglesia, en los terrenos que ve fueron una instalación del Ejército de EE.UU.

Dirigido por la Misión Innere, que ha estado durante mucho tiempo asociada con la Ascensión, McGrow es un primer centro de acogida donde albergan a los refugiados recién llegados hasta que les encuentran una ubicación más permanente.

“La mayoría de ellos son musulmanes, y están sorprendidos de la bienvenida que les hemos dados no siendo cristianos”, dijo Smith a ENS. “Se sorprenden que los invitemos a adorar con nosotros, pero para mí es un pedazo del cielo, reunirnos en adoración, alabando al único Dios”.

Múnich, la ciudad más grande del sur de Alemania, ha sido el principal puerto de entrada para los refugiados, muchos de los cuales han viajado durante semanas para llegar allí. Sólo en septiembre, Alemania acogió a unos 200.000 refugiados en sus fronteras y espera que el número total ascienda a 1 millón para fines de año.

La [iglesia de la] Ascensión, parte de la Convocación de las Iglesia Episcopales en Europa, ha organizado varias recogidas de ropa y artículos de aseo personal para distribuirlos entre los refugiados locales. Cada jueves por la tarde, la Ascensión y Emmauskirche, la iglesia luterana donde la [congregación de] la Ascensión celebra su culto y tiene sus oficinas, recibe y acoge a los refugiados para proporcionarles alimento, fraternidad, juegos y lecciones de alemán. El número de refugiados que acude a la tarde de la hospitalidad ha aumentado de 10 a 60 desde que [esta actividad] comenzara en septiembre.

Gracias a una subvención de la Agencia Episcopal de Ayuda y Desarrollo, la Ascensión está expandiendo su ministerio en el Campamento McGraw para crear un programa de música y construir un cobertizo para guardar las bicicletas que están disposición de los refugiados.

Nagulan Nesiah, encargado de programa de la Agencia Episcopal de Ayuda y Desarrollo, dijo que es importante para la iglesia mantenerse como un lugar de refugio para las personas que escapen, en todo el mundo, de crisis relacionadas con desastres naturales o provocadas por los seres humanos. “Esto ha sido excelentemente probado por el ministerio de la iglesia de la Ascensión en Múnich, donde la iglesia ha abierto sus puertas a la hospitalidad, al culto y al acompañamiento, mientras conserva la dignidad de aquellos a los que sirve”, le dijo él a ENS recientemente. “En consulta con el campamento de refugiados, la iglesia de Múnich ha dedicado horas al diálogo compasivo con las personas antes de determinar el papel y la respuesta de la iglesia”.

Smith dijo que le había llevado un tiempo a la parroquia definir su ministerio, en gran medida porque las autoridades alemanas han estado muy bien organizadas para lidiar con el influjo de refugiados, pero también porque querían cerciorarse de que su respuesta a la crisis fuera meditada y adecuada.

El ministerio de la Ascensión para los refugiados se remonta a unos 25 años, cuando la parroquia fundó el Centro de Solicitantes de Asilo en asociación con las iglesias catolicorromana y luterana del barrio. “Fue a través del Centro que la Ascensión pudo conectarse en primer lugar con el Campamento McGraw”, explicó Smith. “Por supuesto, la situación actual nos ha hecho redoblar nuestros esfuerzos, pero hemos estado en esto por largo tiempo”.

Al igual que Smith y sus feligreses, muchos episcopales y sus asociados ecuménicos a través de Europa no ven su respuesta a la peor crisis mundial de refugiados desde la segunda guerra mundial como algo de corta duración.

El mes pasado, durante su convención anual, la Convocación aprobó una resolución en que llamaba a los episcopales de Europa a participar en un período de renovado compromiso con sus ministerio de acogida a los refugiados, informándose sobre los problemas, trabajando ecuménicamente y “abogando por políticas justas y compasivas tanto en la esfera nacional como internacional que fortalezcan la recepción y la integración de nuevas poblaciones migrantes en medio nuestro”.

“Somos llamados a tratar a todos los hijos de Dios con dignidad y respeto”, dijo Smith, “y estos refugiados son hijos de Dios. Muchos… no son cristianos, pero aun así son hijos de Dios.

“Es bíblicamente imperativo” responder con compasión, añadió. “Si queremos ser parte del Movimiento de Jesús, debemos hacer esta obra”.

Recursos para capacitar y dar respuesta

  • Las actualizaciones más recientes de la Agencia Episcopal de Ayuda y Desarrollo acerca de su respuesta a la crisis de los refugiados, así como los medios de hacer donaciones, se encuentran aquí.
  • El Ministerio Episcopal de Migración —el servicio de reasentamiento de refugiados de la Sociedad Misionera Nacional y Extranjera— colabora con asociados locales dedicados al reasentamiento, con congregaciones y con voluntarios individuales para acoger a refugiados en Estados Unidos provenientes de muchos lugares del mundo asolados por la guerra.

– Matthew Davies es redactor y reportero de Episcopal News Service. Traducción de Vicente Echerri.

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