Insertos para los Boletines

Los insertos para los boletines dominicales con información sobre la historia, la música, liturgia, misión y ministerio de la Iglesia Episcopal.

Cuaresma 1 (A): Una vida transformada: El Camino del Amor para la Cuaresma – Cambiar - 1 de marzo de 2020

March 1, 2020

El viaje de la Cuaresma hacia la Pascua es un viaje con Jesús. Somos bautizados en su vida, su auto-entrega y muerte; luego, nos elevamos en esperanza a la vida transformada. Aprovechando la antigua práctica de dedicar la Cuaresma, como un período de estudio y preparación para vivir como discípulo cristiano (conocido como el catecumenado), nos complace presentar enseñanzas semanales tomadas de Una Vida Transformada: El Camino del Amor para la Cuaresma. Este recurso, que conecta las lecturas de la Vigilia Pascual con las siete prácticas del Camino del Amor, alienta a los episcopales y otros a reflexionar sobre la historia de la salvación; caminar hacia la tumba vacía, y abrazar la realidad transformadora del amor, la vida y la liberación. Obtenga más información en episcopalchurch.org/life-transformed.

LEA: Romanos 6:3-11

Para la Iglesia antigua, la Vigilia Pascual era la noche en que los catecúmenos (los que habían estado estudiando durante meses preparándose para su bautismo) entrarían en las aguas del nuevo nacimiento y emergerían como miembros del cuerpo de Cristo, la Iglesia.

Nuestras actuales prácticas bautismales rara vez le hacen justicia al drama que contenían esas noches. Tenemos pruebas de que a los catecúmenos se les pedía que llevaran una camisa de pelo [de oveja] (en señal de penitencia), confesaran sus pecados y renunciaran a satanás y a todas las fuerzas del mal que los alejaran del amor de Dios. Mientras hacían eso, se pondrían de cara al oeste —la dirección asociada con la muerte, ya que el sol siempre se pone en el horizonte occidental. Luego, SE VOLVERÍAN hacia el este: la dirección de la nueva vida y la resurrección.

Mientras observaban el nacimiento del sol, harían su profesión de fe y se dirigirían andando hacia el bautisterio. En verdad, los bautisterios tendrían probablemente forma de cruces o de sarcófagos (un ataúd más grande y elaborado) para recordar las palabras de Pablo acerca de ser sepultados con Cristo en el bautismo. Un frasco de aceite se derramaría sobre sus cabezas al tiempo de ser revestidos de una resplandeciente túnica blanca. Finalmente, serían conducidos a otro salón donde todos sus hermanos y hermanas cristianos los saludarían. El salón lo iluminaban con el nuevo fuego de la Pascua y eran invitados a tomar su primera Eucaristía.

El drama y el misterio del momento son palpables aun ahora, y no es sorprendente que este antiguo rito haya sido adoptado en nuestras modernas costumbres pascuales y en todo bautismo. En nuestro bautismo, hemos pasado de la vida del pecado y hemos comenzado a andar en el camino del amor de vuelta a Dios. En nuestro bautismo, hemos salido de la muerte misma y nos hemos unido con Cristo en su vida sempiterna. Y en nuestro bautismo hemos dejado de vivir una vida solos para hacernos uno con toda la Iglesia como miembros del Cuerpo de Cristo.

REFLEXIONE: En su carta a los Romanos, Pablo establece su creencia teológica de que el bautismo es el punto de inflexión en nuestra nueva vida con Cristo. Es el momento en que dejamos la vida del pecado y la muerte detrás de nosotros para nacer a la vida que es eterna. ¿Cuáles son los lugares en tu vida que deben volverse a Dios para que pueda irrumpir una nueva vida?

 
 
 
 
 
 
 

Contacto: Rvdo. Richard Acosta R., Th.D.
Editor, Sermones que Iluminan