Día de Pentecostés

Sunday, June 09, 2019
Year (cycle): 
C
The Collect: 

Dios omnipotente, en este día abriste el camino de la vida eterna a toda raza y nación por el don prometido de tu Espíritu Santo: Esparce este don sobre todo el mundo por la predicación del Evangelio, para que llegue a los confines de la tierra; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.  Amén.

o bien

Oh Dios, que en este día enseñaste a los corazones de tus fieles, enviándoles la luz de tu Espíritu Santo: Concédenos por el mismo Espíritu, que tengamos un juicio acertado en todas las cosas, y que nos regocijemos siempre en su santa fortaleza; por Jesucristo tu Hijo nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.  Amén.

First Lesson: 
Hechos 2:1–21 o Génesis 11:1–9

1 Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. 2 De repente, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban. 3 Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. 4 Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran. 

5 Vivían en Jerusalén judíos cumplidores de sus deberes religiosos, que habían venido de todas partes del mundo. 6 La gente se reunió al oír aquel ruido, y no sabía qué pensar, porque cada uno oía a los creyentes hablar en su propia lengua. 7 Eran tales su sorpresa y su asombro, que decían: —¿Acaso no son galileos todos estos que están hablando? 8 ¿Cómo es que los oímos hablar en nuestras propias lenguas? 9 Aquí hay gente de Partia, de Media, de Elam, de Mesopotamia, de Judea, de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia, 10 de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene. Hay también gente de Roma que vive aquí; 11 unos son judíos de nacimiento y otros se han convertido al judaísmo. También los hay venidos de Creta y de Arabia. ¡Y los oímos hablar en nuestras propias lenguas de las maravillas de Dios! 

12 Todos estaban asombrados y sin saber qué pensar; y se preguntaban: —¿Qué significa todo esto? 

13 Pero algunos, burlándose, decían: —¡Es que están borrachos! 

14 Entonces Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: «Judíos y todos los que viven en Jerusalén, sepan ustedes esto y oigan bien lo que les voy a decir. 15 Éstos no están borrachos como ustedes creen, ya que apenas son las nueve de la mañana. 16 Al contrario, aquí está sucediendo lo que anunció el profeta Joel, cuando dijo: 

17 “Sucederá que en los últimos días, dice Dios, 
derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad; 
los hijos e hijas de ustedes 
comunicarán mensajes proféticos, 
los jóvenes tendrán visiones, 
y los viejos tendrán sueños. 
18 También sobre mis siervos y siervas 
derramaré mi Espíritu en aquellos días, 
y comunicarán mensajes proféticos. 
19 En el cielo mostraré grandes maravillas, 
y sangre, fuego y nubes de humo en la tierra. 
20 El sol se volverá oscuridad, 
y la luna como sangre, 
antes que llegue el día del Señor, 
día grande y glorioso. 
21 Pero todos los que invoquen el nombre del Señor, 
alcanzarán la salvación.”

o

1 En aquel tiempo todo el mundo hablaba el mismo idioma. 2 Cuando salieron de la región oriental, encontraron una llanura en la región de Sinar y allí se quedaron a vivir. 3 Un día se dijeron unos a otros: «Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos en el fuego.» Así, usaron ladrillos en lugar de piedras y asfalto natural en lugar de mezcla. 4 Después dijeron: «Vengan, vamos a construir una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo. De este modo nos haremos famosos y no tendremos que dispersarnos por toda la tierra.» 

5 Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, 6 y pensó: «Ellos son un solo pueblo y hablan un solo idioma; por eso han comenzado este trabajo, y ahora por nada del mundo van a dejar de hacerlo. 7 Es mejor que bajemos a confundir su idioma, para que no se entiendan entre ellos.» 

8 Así fue como el Señor los dispersó por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. 9 En ese lugar el Señor confundió el idioma de todos los habitantes de la tierra, y de allí los dispersó por todo el mundo. Por eso la ciudad se llamó Babel.     

Psalm: 
104:25–35, 37 LOC

25     ¡Cuán múltiples tus obras, oh Señor *
             Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas.
26     He allí el grande y anchuroso mar, en donde bullen criaturas sin número, *
             tanto pequeñas como grandes.
27     Allí se mueven las naves, allí está ese Leviatán, *
             que modelaste para jugar con él.
28     Todos ellos te aguardan, *
             para que les des comida a su tiempo.
29     Se la das, la recogen; *
             abres tu mano, se sacian de bienes.
30     Escondes tu rostro y se espantan; *
             les quitas el aliento; expiran y vuelven a su polvo.
31     Envías tu Espíritu y son creados; *
             así renuevas la faz de la tierra.
32     Perdure la gloria del Señor para siempre; *
             alégrese el Señor en todas sus obras.
33    El mira a la tierra, y ella tiembla; *
           toca los montes, y humean.
34    Cantaré al Señor mientras viva; *
           alabaré a mi Dios mientras exista.
35    Que le sea agradable mi poema; *
           me regocijaré en el Señor.
37    Bendice, alma mía, al Señor. *
           ¡Aleluya!

Second Lesson: 
Romanos 8:14–17 o Hechos 2:1–21

14 Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios. 15 Pues ustedes no han recibido un espíritu de esclavitud que los lleve otra vez a tener miedo, sino el Espíritu que los hace hijos de Dios. Por este Espíritu nos dirigimos a Dios, diciendo: «¡Abbá! ¡Padre!» 16 Y este mismo Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que ya somos hijos de Dios. 17 Y puesto que somos sus hijos, también tendremos parte en la herencia que Dios nos ha prometido, la cual compartiremos con Cristo, puesto que sufrimos con él para estar también con él en su gloria.

o

1 Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. 2 De repente, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban. 3 Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. 4 Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran. 

5 Vivían en Jerusalén judíos cumplidores de sus deberes religiosos, que habían venido de todas partes del mundo. 6 La gente se reunió al oír aquel ruido, y no sabía qué pensar, porque cada uno oía a los creyentes hablar en su propia lengua. 7 Eran tales su sorpresa y su asombro, que decían: —¿Acaso no son galileos todos estos que están hablando? 8 ¿Cómo es que los oímos hablar en nuestras propias lenguas? 9 Aquí hay gente de Partia, de Media, de Elam, de Mesopotamia, de Judea, de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia, 10 de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene. Hay también gente de Roma que vive aquí; 11 unos son judíos de nacimiento y otros se han convertido al judaísmo. También los hay venidos de Creta y de Arabia. ¡Y los oímos hablar en nuestras propias lenguas de las maravillas de Dios! 

12 Todos estaban asombrados y sin saber qué pensar; y se preguntaban: —¿Qué significa todo esto? 

13 Pero algunos, burlándose, decían: —¡Es que están borrachos! 

14 Entonces Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: «Judíos y todos los que viven en Jerusalén, sepan ustedes esto y oigan bien lo que les voy a decir. 15 Éstos no están borrachos como ustedes creen, ya que apenas son las nueve de la mañana. 16 Al contrario, aquí está sucediendo lo que anunció el profeta Joel, cuando dijo: 

17 “Sucederá que en los últimos días, dice Dios, 
derramaré mi Espíritu sobre toda la humanidad; 
los hijos e hijas de ustedes 
comunicarán mensajes proféticos, 
los jóvenes tendrán visiones, 
y los viejos tendrán sueños. 
18 También sobre mis siervos y siervas 
derramaré mi Espíritu en aquellos días, 
y comunicarán mensajes proféticos. 
19 En el cielo mostraré grandes maravillas, 
y sangre, fuego y nubes de humo en la tierra. 
20 El sol se volverá oscuridad, 
y la luna como sangre, 
antes que llegue el día del Señor, 
día grande y glorioso. 
21 Pero todos los que invoquen el nombre del Señor, 
alcanzarán la salvación.”

Gospel: 
Juan 14:8–17, (25–27)

8 Felipe le dijo entonces: —Señor, déjanos ver al Padre, y con eso nos basta. 

9 Jesús le contestó: —Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿por qué me pides que les deje ver al Padre? 10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las cosas que les digo, no las digo por mi propia cuenta. El Padre, que vive en mí, es el que hace sus propias obras. 11 Créanme que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; si no, crean al menos por las obras mismas. 12 Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago; y hará otras todavía más grandes, porque yo voy a donde está el Padre. 13 Y todo lo que ustedes pidan en mi nombre, yo lo haré, para que por el Hijo se muestre la gloria del Padre. 14 Yo haré cualquier cosa que en mi nombre ustedes me pidan. 

15 »Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. 16-17 Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes. […]

[25 »Les estoy diciendo todo esto mientras estoy con ustedes; 26 pero el Defensor, el Espíritu Santo que el Padre va a enviar en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo lo que yo les he dicho. 

27 »Les dejo la paz. Les doy mi paz, pero no se la doy como la dan los que son del mundo. No se angustien ni tengan miedo.]

The Old Testament, New Testament and Gospels readings are from the New Revised Standard Version Bible: Anglicized Edition, copyright 1989, 1995, Division of Christian Education of the National Council of the Churches of Christ in the United States of America. Used by permission. All rights reserved.

The Collects, Psalms and Canticles are from the Book of Common Prayer, 1979.