Historia

Los fieles episcopales han estado trabajando para lograr una mayor comprensión e inclusión radical de todos los hijos de Dios durante casi medio siglo. En 1974, Louie Crew fundó IntegrityUSA, una organización sin fines de lucro con el objetivo de la plena inclusión de las personas LGBT en La Iglesia Episcopal. La siguiente Convención General, en 1976, adoptó resoluciones que afirman que "las personas homosexuales son hijos e hijas de Dios que tienen un reclamo pleno e igualitario con todas las demás personas sobre el amor, la aceptación, la preocupación pastoral y el cuidado de la Iglesia" (1976-A069), y que "tienen derecho a la misma protección de las leyes con todos los demás ciudadanos" (1976-A071).

A lo largo de los años, la Convención General y el Consejo Ejecutivo reafirmaron estas resoluciones, además de convocar a la iglesia a una mayor comprensión, conciencia e inclusión de las personas LGBTQ en la vida de la iglesia. En respuesta a la crisis del SIDA, la Coalición Episcopal Nacional por el SIDA fue creada en 1988 para proporcionar educación y apoyo a los ministerios de VIH y SIDA en toda La Iglesia Episcopal.

En 1994, la Convención General modificó los cáones de la iglesia para prohibir la discriminación basada en la orientación sexual, proporcionando igualdad de acceso a los ritos y el culto de La Iglesia Episcopal, incluida la ordenación. Nueve años más tarde, la Diócesis de New Hampshire eligió al primer obispo abiertamente gay en La Iglesia Episcopal, el Reverendísimo V. Gene Robinson. Esto podría decirse que fue un momento crucial para la iglesia.

A pesar de la continua presión de las iglesias hermanas de la Comunión Anglicana, así como de algunas dentro de La Iglesia Episcopal, la Convención General continuó apoyando a sus hermanos LGBTQ. En 2009 reconoció y afirmó a las parejas del mismo sexo en la vida de la iglesia; en 2012 pidió la derogación de las leyes federales discriminatorias, el aumento de las protecciones legales para las parejas de hecho y recomendó una liturgia para bendecir la relación de las parejas del mismo sexo.

También en 2009, TransEpiscopal, un grupo dedicado a fomentar el pleno abrazo de las personas trans y no binarias en la vida y el culto de La Iglesia Episcopal, envió su primera delegación a la Convención General. Ese año, la Convención expresó su apoyo a las leyes que prohíben la discriminación basada en la identidad de género. En 2012, los cánones de La Iglesia Episcopal fueron modificados para prohibir la discriminación en el proceso de ordenación basado en la identidad de género y la expresión de género.

Finalmente, en el verano de 2015, apenas cinco días después de que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminara que las parejas del mismo sexo tenían el derecho legal de casarse, la Convención General votó a favor de enmendar los cánones de La Iglesia Episcopal que regulan el matrimonio, permitiéndole a cualquierpareja el rito del Sagrado Matrimonio. También pidieron un rito de cambio de nombre para honrar un momento importante en la vida de cualquier persona que reclame su verdadera identidad.

La Iglesia Episcopal les da la bienvenida a nuestros hermanos LGBTQ, pero sería ingenuo decir que toda la iglesia está en el mismo lugar en esta jornada. Como con en toda jornada espiritual, cada persona camina a su propio ritmo. Algunas congregaciones episcopales participan activamente en el ministerio LGBTQ y tienen los brazos abiertos de par en par; otros son más reservados, pero sus puertas permanecen abiertas para todos; algunos todavía están luchando con sus creencias y sentimientos. Pero todos estamos juntos en esta jornada, y La Iglesia Episcopal está dedicada a la plena inclusión e igualdad en la iglesia, así como en la sociedad en general.